Objetivos de estas directrices

Son muchos los objetivos de esta propuesta de ordenación, entre los que cabe destacar:

  • Favorecer las economías positivas de aglomeración y de escala desde la acción pública y privada para contribuir al crecimiento sostenible del Principado de Asturias.
  • Superar el fraccionamiento del territorio metropolitano, basado en ordenaciones con déficit de armonización y asincrónicos, responsables en gran medida del actual desorden espacial.
  • Resolver los problemas de congestión, saturación urbana, depredación del espacio, competencia de usos, y otros efectos negativos asociados a un crecimiento urbano disperso e insostenible; acabando con las disfunciones productivas, sociales y ambientales originadas.
  • Responder a los desafíos globales de uso eficiente de los recursos que alimentan el mecanismo metropolitano, la lucha contra el calentamiento global o la protección de la salud pública, ineludibles en el contexto actual, desacoplándolos del progreso económico.
  • Posicionar el Área Metropolitana de Asturias en el sistema de ciudades de la Región Noroeste de la Península Ibérica y del Arco Atlántico, superando hándicap de tamaño, perificidad y globalización imparable.

Contar con unas Directrices del Área Central de Asturias no es una obligación legal, pero sí una necesidad social, que responde a desafíos de solidaridad intergeneracional e interterritorial. Avanzar con éxito en este proceso requiere liderazgo político, compromiso de las instituciones, a todos los niveles y la ambición compartida de los ciudadanos y los agentes territoriales y sectoriales.

Aprobarlas es, sin embargo, necesario si compartimos los siguientes objetivos estratégicos:

  • Lograr la excelencia territorial para el Área Metropolitana de Asturias, como factor de identidad y singularidad respecto de otras áreas metropolitanas
  • Hacer del territorio un imán de talento y actividad emprendedora; más atractivo para vivir, visitar, invertir y crear empleo
  • Avanzar en la cohesión social y territorial, para corregir los desequilibrios internos y garantizar la igualdad de oportunidades de desarrollo para todos los distritos que la integran.
  • Conservar y poner en valor la diversidad de los extraordinarios recursos del Área
  • Consolidar su posición como polo urbano dinámico dentro de la macrorregión atlántica europea.