Equipamientos metropolitanos: principios rectores

La perspectiva propuesta en este documento se alinea con el objetivo de garantizar la prestación de los servicios públicos bajo los principios de calidad y eficiencia. Como para el resto de la región, los sistemas públicos de educación, sanidad y de servicios sociales se consideran en el Área Metropolitana pilares básicos el bienestar de la población, por lo que se defiende su reforzamiento como políticas públicas para asegurar la igualdad de oportunidades y la cohesión social.

Como criterio territorial general, se propone un modelo en red frente a los esquemas centralizados, puesto que es más resiliente y se adapta mejor a la realidad multicéntrica metropolitana. Se identifican con mayor poder estructurante del AMA el sistema de atención hospitalaria y el de equipamientos universitarios.

Un servicio público como el sanitario asturiano, de los más valorados por la población por su calidad y contribución al bienestar ciudadano, debe afirmarse desde la política del territorio, favoreciendo su consolidación, salvaguardándolo de eventuales pretensiones privatizadoras, y convirtiendo a la sanidad en vector creciente de progreso, tanto en la dimensión social –por su contribución a la salud, bienestar y calidad de vida de los ciudadanos– como en la faceta económica –por su aportación a la generación de conocimiento, a la creación de empleo y a inducir nuevas demandas de productos y servicios innovadores–.

Los desafíos de calidad y eficiencia inherentes a este servicio público exigen actualizar la planificación de su red asistencial teniendo en cuenta la distribución y el perfil poblacional, la notable mejora de la red de comunicaciones físicas y la disponibilidad de innovadoras tecnologías, tanto de accesibilidad a datos como diagnósticas. Estas posibilidades determinan unas decisivas ganancias en aprovechamiento de recursos para la prestación de servicios sanitarios, que animan la reordenación del actual mapa de 8 Áreas Sanitarias a un nuevo modelo que permita pasar de la noción de Área Sanitaria independiente a la de Área Sanitaria en red, mediante la conexión de centros de salud y hospitales.

Se afirma la red constituida por los hospitales de Gijón (Cabueñes, Jove, Cruz Roja Española), Oviedo (Hospital del Naranco), Avilés (San Agustín, Fundación Hospital de Avilés), Nalón (Valle del Nalón, Sanatorio Adaro) y Mieres (Nuevo Álvarez Buylla), con el Hospital Universitario Central de Asturias como referencia del sistema sanitario regional y del Área Sanitaria de Oviedo. El HUCA ha de multiplicar su impacto positivo, constituyéndose a largo plazo en el gran tractor de actividades de educación superior en Ciencias de la Salud, de formación de los profesionales sanitarios y de investigación en el campo de la Biomedicina (FINBA) con el objetivo de convertir Asturias en capital biosanitaria del norte de España.

Se afirman también desde esta propuesta de directriz las previsiones relativas al Plan de Ampliación y Mejora del Hospital de Cabueñes, también llamado a trabajar en red con el resto de equipamientos sanitario-asistenciales del Principado de Asturias.

La Universidad es un recurso territorial de primer orden, en la medida en que genera actividad y productos de alto valor añadido, con efectos multiplicadores beneficiosos en los ámbitos económico, social y ambiental, y en determinadas ocasiones contribuyen a regenerar áreas urbanas en crisis.

El esquema de organización de los equipamientos universitarios distribuidos por el AMA, es en gran medida resultado de la propia evolución histórica de una institución cuatro veces centenaria. La disposición actual evidencia un desarrollo azaroso, fraguado a lo largo del tiempo, vinculado a veces a la disponibilidad de suelo asequible, y carente de un esquema director global. No obstante, se reconoce que comporta un acierto su integración mayoritaria en la trama urbana, contribuyendo a conformar espacios plurales de socialización.

En la Era de la Información, los campus y áreas universitarias más innovadoras y dinámicas están integradas en tejidos urbanos diversos, que favorecen el contacto y el intercambio de ideas no sólo entre el alumnado y el profesorado, sino entre éstos y el resto de la población o promotores de actividad innovadora (científica, tecnológica…); de esos flujos múltiples de información surge el conocimiento que impulsa a una sociedad para ser más creativa y competitiva. En consecuencia, partiendo de la realidad actual -descrita en el apartado III.7.3 de este documento-, se propone apostar por la consolidación de ese modelo, descartando la creación de nuevos campus universitarios en nuevas localizaciones alternativas. Se podrán llevar a cabo, en su caso, reorganizaciones o reagrupaciones de los existentes, permitiendo su ampliación para compartir y optimizar recursos, sin renunciar a la mayor interacción y enriquecimiento mutuo con las tramas urbanas de inserción, y procurando en todo caso una buena accesibilidad con modos públicos.

Aunque con menor capacidad de estructuración territorial, está la red de equipamientos vinculados a la Administración de Justicia, para los que el comprometido Plan Director de infraestructuras Judiciales planteará soluciones basadas en los mismos criterios de eficiencia, racionalidad y accesibilidad, evitando la concentración en áreas monofuncionales a modo de ciudades de la justicia y procurando la integración en la malla urbana.

En términos territoriales globales y con visión a largo plazo, la instalación de las grandes superficies comerciales en Asturias ha tenido un impacto negativo en el comercio de proximidad, introducido desorden en la ocupación del espacio, fomentando el uso del vehículo privado y ha consumido grandes superficies de suelo con una localización estratégica para otros usos. Se considera además que, a la vista de las ratios existentes, la dotación de este tipo de equipamientos por habitante en el AMA está suficientemente cubierta (Asturias ocupa la tercera posición a nivel nacional).

En consecuencia, desde esta directriz se propone restringir los grandes equipamientos comerciales, los complejos comerciales o los centros terciarios de comercio, ocio, hostelería y servicios tal como los definen las vigentes Directrices Sectoriales de Ordenación del Equipamiento Comercial, incluso en las tramas urbanas consolidadas o en actuaciones de su rehabilitación o renovación. En su lugar, se apuesta por el comercio de proximidad y las medianas superficies con medidas como la habilitación de las plantas bajas de los edificios de nueva construcción o los ya existentes.

El pequeño comercio local y de proximidad juega un papel relevante en la vida urbana, en la medida en que facilita la satisfacción de las necesidades de la población, no requiere el uso de transporte motorizado e introduce variedad y diversidad en los tejidos urbanos. Además, en muchas ocasiones estos pequeños establecimientos operan como auténticos lugares de socialización y encuentro de la gente del barrio.