En concordancia con lo contemplado en diversos tratados y convenios internacionales, así como en directivas, estrategias e informes temáticos de la Unión Europea, y con lo previsto en el artículo 7 del ROTU, el fin más genérico de la Revisión de las DROT consiste en propiciar un desarrollo territorial y urbano sostenible y equilibrado, cuyos objetivos son el progreso económico, el bienestar y la cohesión sociales y la preservación del patrimonio natural y cultural, bajo criterios de solidaridad interterritorial e intergeneracional.

Las DROT identifican los siguientes objetivos generales:

  • promoviendo un modelo territorial más equilibrado, socialmente cohesionado, económicamente pujante y ambientalmente eficiente,
  • defendiendo un desarrollo económico diversificado y respetuoso con el medio ambiente, el tejido industrial consolidado y sus nuevas perspectivas, y el impulso a las actividades asociadas a economías productivas verdes, la innovación y el conocimiento, atendiendo a sus necesidades de suelo e infraestructuras; y la importancia creciente de los sectores agroalimentario y turístico, y asentados en los recursos propios,
  • fomentando la economía productiva, el mayor nivel de ocupación del tejido industrial y el desarrollo de la capacidad logística, aprovechando el potencial de los puertos de interés general, el espacio industrial y logístico, las autopistas del mar y la existencia de industrias básicas,
  • afianzando una agricultura, ganadería y pesca que colaboren en la estabilización de la población y al desarrollo rural y costero, fomenten la cohesión territorial y propicien la interdependencia entre ciudades, villas y asentamientos rurales, favoreciendo la complementariedad de funciones entre los mismos,
  • impulsando un acceso equivalente de la población asturiana a las infraestructuras, los servicios y equipamientos públicos, la información y el conocimiento, favoreciendo la accesibilidad a las nuevas tecnologías,
  • conformando una red de base económica en todo el territorio, promoviendo el desarrollo de los sectores estratégicos de futuro y sostenibles, potenciando en particular el sector biotecnológico (biomedicina y bioalimentación) con el apoyo a proyectos de inversión productiva, y el establecimiento de acuerdos para potenciar el desarrollo y aplicación de nuevas patentes, y
  • teniendo en consideración mecanismos de prevención, adaptación y lucha contra el cambio climático y sus efectos, especialmente en la franja litoral.
  • manteniendo la conservación del patrimonio natural y paisajístico asturiano como seña de identidad regional y recurso territorial básico, y defendiéndolos frente a potenciales agresiones,
  • integrando la planificación y gestión sostenibles de los recursos naturales, y promoviendo una gestión prudente y eficaz de los mismos que coordine las necesidades del desarrollo socioeconómico con las obligaciones de conservación y mejora del medio ambiente y de los lugares y construcciones de interés cultural y natural,
  • colaborando en detener la pérdida de la diversidad biológica y restaurar los ecosistemas de valor,
  • procurando la disminución de la producción de residuos y la optimización ambiental de su gestión, apostando por la plena aplicación de la jerarquía de residuos,
  • cuidando y garantizando el recurso agua, e intentando la mejora continua de la calidad del aire, y
  • reconociendo la importancia del paisaje antropizado como factor de bienestar y calidad de vida, previendo medidas para su ordenación, mejora y gestión.
  • configurando un entorno adecuado para el desarrollo de las capacidades individuales y sociales de las personas,
  • promoviendo entornos inclusivos para todos los grupos sociales sin diferenciación de género, edad o nivel de renta, bajo el principio de igualdad de oportunidades,
  • colaborando en la consecución de un modelo territorial ambientalmente saludable y orientado al bienestar de la población,
  • previniendo y minimizando los riesgos para la salud producidos por la contamina-ción ambiental,
  • favoreciendo una accesibilidad y movilidad sostenibles y la intermodalidad real y eficaz; limitando los efectos externos negativos del transporte, en aras a conseguir un desarrollo equilibrado de los concejos, la conexión de la región con los principales polos nacionales e internacionales de actividad, así como su integración en el espacio nacional y europeo,
  • conformando un urbanismo, una edificación en general y un sector residencial energéticamente eficientes y socialmente adaptados, apostando por la regeneración integrada y la rehabilitación, teniendo en cuenta la evolución de la población y sus necesidades de vivienda -especialmente de la sometida a algún régimen de protección pública-, los requerimientos específicos de las personas mayores –especialmente importante por el perfil demográfico asturiano- o con discapacidad, y su satisfacción a través de la planificación de los equipamientos y prestación de servicios públicos que demanda el estado del bienestar,
  • impulsando el buen gobierno mediante el establecimiento de criterios de actuación, compatibilización, programación y tramitación coordinados entre las distintas Administraciones que actúan territorialmente en el Principado, asegurando así un uso eficaz y eficiente del suelo y los recursos públicos,
  • apoyando y estimulando la participación de la ciudadanía en la construcción sostenible del territorio, garantizando los derechos de iniciativa y la defensa de los intereses individuales o de los colectivos bajo los principios de publicidad y transparencia, y
  • estableciendo una regulación sencilla y comprensible para la ciudadanía, así como la mejora de la seguridad jurídica a través de la estabilidad en el tiempo del marco territorial.
  • impulsando la cultura asociada al desarrollo sostenible, la educación para la participación pública, y ayudando a la concienciación sobre la necesaria eficiencia energética y a la educación en el consumo responsable,
  • entendiendo el territorio no como mero soporte físico, sino como manifestación democrática de convivencia, participación y buen gobierno, y
  • facilitando lo necesario para el seguimiento y evaluación a través de un sistema de indicadores de los avances hacia el desarrollo sostenible y el modelo territorial propuesto, estableciendo los supuestos de actualización y revisión de las Directrices y las normas específicas para seguir el grado de alcance de sus objetivos.