¿Qué son?

En su articulado el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Asturias (ROTU) considera tres tipos de directrices:

  • Las Directrices Regionales de Ordenación del Territorio,
  • Las Directrices Subregionales de Ordenación del Territorio, y
  • Las Directrices Sectoriales de Ordenación del Territorio.

Tales directrices son, citando el propio ROTU, “el instrumento expresivo de los fines y objetivos de la política territorial del Principado de Asturias, constituyendo el principal elemento de planificación y coordinación territorial y la base para el desarrollo de las actuaciones con incidencia territorial que hayan de producirse en la Comunidad Autónoma”.

Sobre las Directrices Regionales, el ROTU indica que son las referidas, con carácter general, a la totalidad del territorio del Principado de Asturias, y contarán con los siguientes objetivos:

  • Definir, a partir de un diagnóstico territorial, los objetivos y estrategias de la política territorial del Consejo de Gobierno, comprensiva de las prioridades de ámbito general y de las necesidades locales.
  • Establecer el marco de referencia para los demás instrumentos regulados en la normativa territorial y urbanística.
  • Formular los criterios y normas que regulen la implantación de usos y actividades en el territorio, orientados hacia la consecución del desarrollo sostenible y el equilibrio territorial del Principado de Asturias.
  • Constituir un marco de referencia y orientación para los planes, programas de actuación y proyectos de las Administraciones Públicas y de los particulares, tanto de carácter sectorial como local, con incidencia sobre el territorio del Principado de Asturias, y en especial para los restantes instrumentos de ordenación del territorio así como para los planes de ordenación urbanística.
  • Proponer y programar actuaciones de alcance o interés para el Principado de Asturias, estableciendo bases para la cooperación entre las Administraciones Públicas competentes para su ejecución.

Las DROT constituyen la base para el desarrollo de las actuaciones con incidencia territorial, y servirán como marco obligado de referencia para la elaboración de los planes y programas económicos.

La vigentes DROT (DROT 1991) fueron aprobadas por Decreto 11/91, de 24 de enero (BOPA 23 de febrero) y su vigencia, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 101 del ROTU, es indefinida. No obstante, el apartado 2 de dicho artículo contempla la posibilidad de su revisión en dos supuestos, “modificación de los criterios y objetivos que hayan prevalecido en la redacción de las Directrices” o “transformación de las condiciones territoriales, económicas o sociales” que hagan necesario “alterar la estructura territorial resultante de las mismas o alguno de sus elementos esenciales”. Como se expone in extenso en el capítulo III, las carencias y disfunciones detectadas durante su puesta en práctica, las transformaciones territoriales operadas en el Principado de Asturias y los nuevos criterios y marcos legislativos para la sostenibilidad territorial justifican, al amparo de lo previsto en dicho artículo, la revisión de las actuales Directrices.

De acuerdo con el apartado 2 del artículo 63 del ROTU, en función de su grado de vinculación, sus determinaciones se clasifican en:

  • Normas: determinaciones de aplicación directa y que prevalecen sobre la planificación sectorial y el planeamiento urbanístico. No precisan ser incorporadas materialmente dichos instrumentos hasta su revisión. Son vinculantes para las administraciones públicas y los particulares desde su publicación.
  • Objetivos: determinaciones vinculantes respecto a sus fines para la Administración a quien corresponda su aplicación, que establecerá las medidas concretas para su consecución.
  • Recomendaciones: determinaciones que constituyen criterios indicativos o de orientación para la planificación sectorial y el planeamiento urbanístico. Su inobservancia deberá ser justificada en la memoria de estos instrumentos, así como la compatibilidad de la alternativa con los fines de la ordenación del territorio.

Dentro del sistema integrado que expresa la política territorial del Principado, las Directrices Regionales ocupan el escalón superior, estando únicamente vinculadas jerárquicamente a las determinaciones del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA), y sin perjuicio de la posibilidad de establecer recomendaciones para su revisión. Igualmente, los planes generales de ordenación de los concejos y los demás instrumentos de ordenación urbanística también están vinculados jerárquicamente a las determinaciones de las DROT. Aquellos planes territoriales o urbanísticos que estén en vigor deberán adaptarse a ellas, en los términos que establezcan las propias Directrices.

La vigencia de las DROT es indefinida, salvo que en su propio texto o en el Decreto de su aprobación se indique lo contrario.